viernes, 21 de junio de 2013

El museo encantado

Dudo que exista en el mundo un museo de arte abstracto que pueda competir con el de Cuenca en la singular combinación que nos ofrecen su contenido y su mágico entorno.

Las Casas Colgadas
Si las Casas Colgadas solo fueran lo que vemos desde el estrecho puente que cruza el Huécar, ya serían más que apropiados para ellas calificativos como extraordinarias, únicas o espectaculares. Pero si, a lo que vemos desde fuera, le añadimos sus más de cinco siglos de historia y las grandes obras de arte contemporáneo que contienen en su interior, los adjetivos se empequeñecen en comparación con la realidad.

Cuando gracias al esfuerzo y determinación de Fernando Zóbel y un pequeño grupo de artistas que se sumaron a su empeño, el Museo de Arte Abstracto de Cuenca se inauguró en 1966, nacía lo que pronto se iba a convertir en la mejor referencia del arte plástico abstracto de esa gran generación de pintores y escultores españoles que surgió a mediados del siglo XX.




Antonio Saura

Chillida, Guerrero, Mompó, Rueda, Saura, Tàpies, Torner, Viola... y tantos otros, acompañan a Zóbel en las paredes y salas de un museo singular donde los haya, tanto por la calidad de la obra como por la brillantez de su sencilla y, a la vez, poderosa exposición.

La parte vieja de Cuenca, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1996, es uno de los conjuntos urbanos antiguos de mayor belleza de Europa, lo que casi equivale a decir del planeta. Y se convierte en una ciudad tan encantada como esa otra que, a poca distancia de la capital y creada por la naturaleza, es conocida por este merecido nombre en todo el mundo. Visita, por cierto, también obligada para quien decida acercarse a disfrutar de este fabuloso templo del arte abstracto español, enmarcado de forma tan insólita y valiosa.

Mompó
El simple paseo desde el parador de turismo, construido sobre el histórico convento de San Pablo, hasta las Casas Colgadas, atravesando el puente peatonal que se eleva, a casi cien metros de altura, sobre la Hoz del Huécar, es ya suficiente para justificar un viaje, que se transformará en una inmersión en el corazón del arte y la piel de la naturaleza que nos contemplan desde cualquier rincón que nuestra vista pueda alcanzar. Una vez llegados a la ciudad vieja, nos maravillará su magnífica catedral del siglo XII, tal vez la primera catedral gótica de Castilla, pieza maestra de la bonita Plaza Mayor (de la que yo desterraría para siempre a los vehículos motorizados). Desde allí, retrocederemos sin esfuerzo en el tiempo y nuestra imaginación volará, libre, por encima de los siglos y los riscos.


José Guerrero
Pero volvamos a nuestro museo encantado. La Fundación Juan March se hizo cargo de la donación de los fondos del museo, realizada por el propio Zóbel en 1980, y hoy podemos visitar una colección estable y permanente, así como las exposiciones temporales que se programan con regularidad.

Es difícil, desde luego, destacar a unos artistas sobre otros, ya que todos son de primer nivel (algunos mundialmente famosos, como Tàpies o Chillida), pero yo me permito señalar como mis favoritos a Mompó, Saura y Guerrero, sin desmerecer, en absoluto, a ninguno de sus brillantes compañeros, entre los que también quiero nombrar al gran Gerardo Rueda y su genial tratamiento de los materiales, siempre presente en su obra.




Me gusta mucho este museo, relativamente desconocido del gran público. Un museo exquisito, sencillo y grandioso, que une pintura, escultura y arquitectura en una dimensión diferente, original y eterna.
Id a visitarlo en cuanto podáis. No dejéis de hacerlo. Volveréis con el corazón crecido, los ojos mucho más luminosos y el alma ennoblecida para siempre por esa ciudad, encantada como su museo, que es cuna y memoria de las mejores virtudes de Castilla.













2 comentarios:

  1. Gracias por describir tan fielmente las sensaciones que produce el descubrimiento de esta ciudad,y de la otra, la Ciudad Encantada de piedra, capaces de emocionar incluso a los que, como yo, nos marchamos una vez de ella y al cabo del tiempo volvimos para re-descubrirla.

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  2. Una excelente descripción del museo y el lugar,expone y enseña la alta calidad de conocimientos por la historia y el terruño;realmente me apasiona y aprendo en cada imagen que presdentan en el muro.Muy agradecido,por regalar las historias,de esa parte del mundo,sus explicaciones y conocimientos del tema,nos hace sentir,como que estamos en el lugar o,recorriendo cada parte de ellos,como turistas.A sabiendas de lo imposible que puede resultarme viajar hacia esas regiones,ese enorme deseo se reduce en tan armoniosa y profesional descripción.¡¡MIL GRACIAS!!

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